Mario Desbordes, Presidente de RN: “Poner en duda el plebiscito puede ser riesgoso, es una señal compleja”

Dice que “ni el gobierno ni los partidos” pueden dejar en suspenso el “compromiso” que existe sobre el proceso constituyente. El diputado también valora la gestión de La Moneda para enfrentar la pandemia, aunque advierte que “hay que tener cuidado con las señales” que se entregan.

El presidente de RN, Mario Desbordes, se reúne periódicamente -al menos una vez por semana- con el Mandatario Sebastián Piñera en La Moneda para abordar diversos temas. Eso se ha hecho frecuente también en medio de la crisis por la pandemia del coronavirus, una emergencia sanitaria ante la que el gobierno, a juicio del diputado, ha actuado “muy bien”. El dirigente valora la labor del Jefe de Estado y del Ejecutivo, recalcando que eso se ve reflejado en los resultados, aunque también dice que se debe tener cuidado con algunas señales que se entregan en medio de la crisis.

El Presidente Piñera sumó el factor económico como algo a considerar para evaluar la fecha del plebiscito. No se entiende qué tiene que ver una cosa con la otra…

Creo que el factor económico lo mencionó al paso, porque él está muy preocupado -y todos lo estamos- de la crisis económica que va a vivir Chile… Con todo, lo único que justificaría evaluar la realización del plebiscito es la razón sanitaria. Probablemente, los adultos mayores tendrán que estar hasta bien entrada la primavera con restricciones. Yo eso lo entendería, pero lo económico no. Creo que el plebiscito va a desencadenar un período virtuoso en que, de ganar el “apruebo”, se va a iniciar una discusión para una nueva Constitución de una vez por todas, que deje conforme a la mayoría. Y de ganar el “rechazo” se va a cerrar también esa discusión y podremos empezar con las reformas que se necesitan de manera más urgente. En ambos casos es un ciclo virtuoso y, por lo tanto, necesario para el país y para la economía misma. No hacer el plebiscito y poner en duda el plebiscito incluso puede ser riesgoso, es una señal compleja para cientos de miles de personas que, de manera pacífica, se manifestaron en las calles y volvieron a sus casas el 15 de noviembre, porque tenían ya suscrito un compromiso de todos los partidos y del gobierno. Poner en duda el proceso constituyente es un error, porque echa abajo un compromiso con la ciudadanía.

Los presidentes y jefes de bancadas de Chile Vamos se reunieron el martes con Piñera. ¿Se le hizo ver que el factor económico no debiera considerarse y, específicamente, se le advirtió de este riesgo que usted menciona?

El Presidente mencionó muy a la pasada lo del plebiscito y no nos planteó que evaluáramos no hacer el plebiscito por razones económicas, pero como estaba el tema dando vueltas le hicimos ver nuestra opinión. Fuimos dos que dijimos que no nos parece poner en duda el plebiscito por razones económicas. Hay un compromiso con la ciudadanía. Eso no está en discusión. Ni el gobierno ni los partidos podemos poner en duda este compromiso ciudadano con el proceso constituyente.

Piñera dijo en una entrevista en CNN en español que cuando se levantaron las cuarentenas en algunas comunas, él se reunió con su familia y nietos, y que todos se abrazaban. Uno se imagina que todos debemos seguir ese ejemplo, pese a la pandemia del coronavirus, ¿o no?

Todos tenemos que seguir las instrucciones que nos ha dado la OMS: ojalá no ir a ver a los adultos mayores, salvo para ayudarles con las compras, etcétera, y obviamente cuidarnos hasta que no estemos fuera de esta pandemia.

En ese sentido, lo que planteó el Mandatario sería un mal ejemplo…

Mira, yo prefiero no hacer críticas públicas.

El Presidente también ordenó el regreso de funcionarios públicos al trabajo presencial y planteó en una reunión con su gabinete que eso era una manera -según trascendió- de dar el ejemplo como gobierno. ¿Cómo lo evalúa?

La regla que se planteó por la pandemia es para todos: quédate en la casa. Si se va a modificar la regla, bueno, creo que habría que analizar caso a caso, poner los servicios más urgentes. En el primer documento no quedaba eso claro, pero ya se ha ido complementando de manera bastante adecuada y razonable. Hay que tener mucho cuidado con las decisiones que se toman. Hasta el momento, el manejo del gobierno ha sido muy, muy bueno. Entonces, no hay que arriesgarse innecesariamente con medidas que podrían llevarnos a un contagio generalizado, porque el ingreso masivo del sector público, como se planteó en algún minuto, habría presionado también al sector privado. Y habríamos tenido de vuelta, en comunas con cuarentena incluso, como Santiago Centro, a decenas o centenares de miles de personas. Pero se ha ido adecuando, y eso me parece correcto.

Los ciudadanos ven señales: la del Presidente, que se juntó con su familia; el regreso de funcionarios públicos a trabajar presencialmente, y algunas autoridades hablando de ir a tomar café o cerveza con amigos. ¿Cómo se pretende que las personas cumplan con un distanciamiento social, prudencia, responsabilidad, si desde el propio gobierno se entregan señales confusas?

Es evidente que los que tenemos cargos de responsabilidad tenemos que siempre dar el ejemplo. Tenemos que actuar con mayor responsabilidad de la que le pedimos a la ciudadanía. Las cuarentenas son extraordinariamente difíciles, sobre todo para gente de menos recursos, que vive en espacios muy reducidos y con una cantidad importante de personas en la misma casa o departamento. Por lo tanto, hay que tener cuidado con las señales. Obviamente, no están las cosas para reabrir los pubs ni las cafeterías. No es el momento todavía. Hay que tener cuidado con los ejemplos que se plantean, pero creo que del gobierno prácticamente todas las señales han sido correctas, y lo ha hecho bastante bien.

Más allá de ese aspecto comunicacional, ¿cómo evalúa las decisiones técnicas y la estrategia del gobierno? En su minuto hubo harta presión para que las cuarentenas y restricciones fueran más amplias…

Soy de los que han apoyado esta estrategia desde el día uno. He apoyado la gestión del gobierno en esto. Otros fueron muy críticos y exigían cuarentenas totales al principio, pero hoy, que las encuestas muestran que la gente está apoyando al gobierno en esto, se han dado vuelta, afortunadamente, porque las críticas originales eran bastante poco objetivas. Creo que se ha hecho lo adecuado y eso lo han demostrado los resultados.

Hubo un desajuste comunicacional en el gobierno con la estrategia de la “nueva normalidad” y, después, la del “retorno seguro”. Desde el oficialismo y la oposición se acusó que se estaban tomando medidas de manera apresurada…

Me parece bien si se mantienen los resguardos y si esto se hace de a poco. Esto es prueba y error, con alto riesgo, porque si nos equivocamos está en juego la vida de las personas. Pero entiendo que se tenga que ir probando, viendo qué pasa y, eventualmente, echando pie atrás en algunas medidas. Lo he conversado con el Presidente y él me ha dicho que si algo no funciona bien, eso se va a echar pie atrás.

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